|
|
 |
El Arbol Genealógico de su Salud
Myra Vanderpool Gormley
editado por Joyce Wilcox Graff
traducción por Myriam Gorospe, Ph.D.
Haga clic aquí para obtener una copia imprimible en formato pdf
Esta publicación está basada en el libro "FAMILY DISEASES:
are you at risk?" ("ENFERMEDADES FAMILIARES: ¿corre Vd. peligro?"), de Myra Vanderpool Gormley, (editado por 'Genealogical Publishing',
Baltimore, Maryland, 1989), y reproducido con permiso del autor y del
editor. Está revisado y adaptado por Joyce Wilcox Graff para las familias
afectadas por VHL, con ayuda de Debra L. Collins, M.S., Consejera Genética
en la Universidad de Kansas Medical Center, Kansas City, Kansas.
Myra Vanderpool es columnista de "Los Angeles Times Syndicate"
y genealogista profesional. Redacta crónicas y semanalmente escribe una
columna titulada "Shaking your Family Tree" ("Sacudiendo
su árbol familiar"), que aparece en diversos periódicos estadounidenses.
También escribe sobre historias de familia para la revista Colonial
Homes. Ha sido entrevistada en programas de televisión y radio en Nueva
York, Los Angeles, Seattle, Salt Lake City y Kansas City y en Canadá,
y ha introducido el concepto de genética y genealogía en muchos seminarios
de genealogía.
Joyce Wilcox Graff, esposa y madre de personas afectadas con la enfermedad
de Von Hippel-Lindau, lleva dedicada a la enfermedad de VHL desde 1962.
Ha producido dos trabajos genealógicos, "A Freed Family History"
("Historia de una Familia Liberada") y "To Preach
the Gospel" ("Predicando el Evangelio"), y, con ayuda
del libro de Myra Vanderpool Gormley, está investigando las raíces del
gen de VHL en su propia familia. Vive en Boston con su hijo y trabaja
para Digital Equipment Corporation.
Si la enfermedad de Von Hippel-Lindau se diagnostica y se trata prontamente,
hoy en día hay más esperanza que nunca para las familias afectadas por
este síndrome. Recopilando los historiales médicos de su familia usted
puede facilitar la rápida identificación de sus familiares con riesgo
de padecer la enfermedad y el diagnóstico temprano de ésta, contribuyendo
así a su buena salud.
Al igual que la mayoría de las personas, seguramente usted pensará que
las enfermedades genéticas son muy infrecuentes. Aunque es cierto que cada una de las más de 5,000 enfermedades genéticas es relativamente
infrecuente, si las consideramos como grupo sí resultan ser bastante comunes.
Millones de personas sufren enfermedades que se deben, totalmente o en
parte, a genes o cromosomas defectuosos. Las enfermedades genéticas son
mucho más frecuentes de lo que generalmente se piensa, tal como lo indican
las estadísticas siguientes:
- Entre 12 y 15 millones de americanos padecen una alteración genética
de un tipo u otro.
- 20 millones de americanos son portadores de auténticos defectos genéticos.
- De cada 250 recién nacidos, uno tiene una enfermedad genética.
- Uno de cada tres bebés o niños pequeños hospitalizados son ingresados
a causa de un problema genético.
- Cada uno de nosotros es portador de entre cuatro y siete genes defectuosos
recesivos.
Además, se sabe ya que las principales enfermedades mortales y
debilitantes en el adulto -- como la diabetes, las enfermedades de corazón,
algunas enfermedades mentales y algunos cánceres -- tienen un componente
genético muy importante. Por esta razón, todos tenemos mucho que ganar
de la investigación que actualmente se está llevando a cabo en el campo
de la genética humana. Por suerte para todos, esta investigación está
derrumbando fronteras impensables hace tan sólo unos pocos años. Apenas
pasa un día en el que no se publique en alguna revista científica un nuevo
descubrimiento importante. De hecho, puede decirse que se está produciendo
una auténtica revolución en nuestro conocimiento de la genética humana.
El progreso en este área permitirá reducir los casos de enfermedades genéticas,
así como prolongar y mejorar la calidad de vida de los enfermos que las
padecen. Algunos de los recientes avances incluyen: acceso a más y mejores
pruebas de diagnóstico prenatal; mejoras en tecnología que permiten vivir
a las personas con enfermedades graves y a los recién nacidos que presentan
deformaciones genéticas, así como prolongar la expectativa de vida de
las personas con enfermedades genéticas; y, finalmente, el poder llevar
a cabo estudios de poblaciones a gran escala para identificar a los portadores
de genes dañinos.
Esta revolución genética está teniendo ya repercusiones en su propia
vida, sea usted consciente de ello o no. El médico de cabecera, a cargo
de velar por la salud de la familia, tradicionalmente solía preguntar,
por ejemplo, qué enfermedades había padecido durante la infancia o si
los padres o los abuelos habían sufrido diabetes o enfermedades del corazón,
etcétera. Sin embargo, ahora ha expandido su repertorio de preguntas,
parte de las cuales, por ejemplo, son relativas al origen étnico de la
persona, las fechas y causas de la muerte de los cuatro abuelos, y las
distintas enfermedades que se han dado en otros familiares.
Un número cada vez mayor de personas formadas están interesándose e informándose
sobre su propia constitución genética y los riesgos asociados a ella.
La nueva genética humana está revolucionando la investigación biomédica.
Está proporcionando información precisa, por ejemplo, sobre qué personas
son más vulnerables a cierto tipo de enfermedades o sobre aquellas personas
que deben evitar el exponerse a ciertos agentes del medio ambiente. También
está ayudando a que los investigadores desarrollen medicamentos más efectivos
y menos dañinos, al tiempo que contribuye a desentrañar la función de
los genes que controlan el crecimiento y desarrollo del ser humano, desde
el nacimiento hasta la muerte.
En el desarrollo de algunas enfermedades tan importantes como el cáncer,
la esquizofrenia o las dolencias cardíacas, participan un número elevado
de genes, y la interacción entre éstos es bastante compleja. Por esta
razón, los nuevos tests y terapias, a pesar de ser muy sofisticados, son
insuficientes para prevenirlos o curarlos por completo. Sin embargo, sí
se puede prevenir o aliviar la severidad de algunas enfermedades en las
que participan múltiples genes, mediante el uso de ciertos medicamentos
o modificando el estilo de vida o la exposición a variables medioambientales.
Conforme los científicos descubren el componente genético en el riesgo
asociado con una determinada enfermedad, las persons que resultan ser
susceptibles de padecerla pueden reducir las posibilidades de sufrirla
tomando ciertas medidas, como por ejemplo alterando ciertas actividades
diarias o cambiando la exposición a cientos factores del entorno. El avance
en la investigación está permitiendo el que millones de personas que padecen
enfermedades hereditarias puedan prevenirals y controlarlas, incluso si
el descubrimiento de éstas ha sido muy reciente (en los últimos veinte
años).
Su médico de cabecera dispone ahora de gran cantidad de información y
medios para diagnosticar y tratar las enfermedades hereditarias en sus
estadíos iniciales, pero la clave del éxito en cada caso particular depende,
en gran medida, de la ayuda que el propio paciente le preste para que
el médico conozca con cierto detalle el historial de la salud de su familia.
Sin embargo, pocas personas son capaces de darle a su médico una descripción
breve y concisa del historial médico familiar, debido simplemente a que
el propio paciente tiene un conocimiento limitado de éste. Si sus abuelos
han muerto antes de que usted naciera, o cuando era muy pequeño, puede
que no tenga idea de la causa de su muerte, y la información que le llegue
a través de otros familiares puede ser parcial o equívoca. La mayoría
de nosotros no tenemos un conocimiento lo suficientemente preciso de los
historiales médicos de nuestros familiares, ni siquiera de nuestros hermanos
y hermanas. Con todo, el saber la causa de la muerte de un familiar no
es suficiente, puesto que, por ejemplo, nuestro abuelo pudo haber muerto
de "ancianidad", según su certificado de defunción, y sin embargo,
podía estar sufriendo diabetes o artritis, y haber sido ésta la causa
directa del declive de su salud.
El establecer que una enfermedad tenga un origen genético puede ser extremadamente
complicado, especialmente cuando la persona hereda una enfermedad de la
que es responsable un gen recesivo. Con frecuencia, los individuos que
padecen una enfermedad recesiva pueden no tener conocimiento de ella si
no saben de casos similares que se hayan dado en su familia. Por otro
lado, si una persona es portador de un gen recesivo, que no se manifiesta
con síntomas clínicos, y su cónyuge es portador del mismo gen recesivo,
la enfermedad puede presentarse en sus hijos, o en sus nietos, si a su
vez los cónyuges de los hijos son portadores del gen defectuoso.
Muchas anomalías congénitas, defectos del desarrollo y ciertas enfermedades
parece sencillamente que se "dan en la familia", sin que se
pueda establecer una correlación que permita detectar a las personas con
riesgo de padecerlas. Estas enfermedades se denominan "multifactoriales",
puesto que hay varios factores, tanto genéticos como ambientales, que
influyen en su etiología.
Las aberraciones cromosómicas constituyen otra gran familia de enfermedades
genéticas. Algunas de éstas pueden heredarse, y los individuos tienen
un gran riesgo de padecer la enfermedad. La única forma de identificar
a las personas con riesgo de padecer la enfermedad o, si el gen es recesivo,
a las personas portadoras, es mediante un análisis de los cromosomas.
En las enfermedades ligadas al cromosoma X (también llamadas "enfermdades
ligadas al sexo"), el árbol genealógico presenta un patrón característico:
uno o más varones afectados en distintas generaciones, tienen en común
una madre o abuela, aparentemente normal, portadora del gen. Estas mujeres
no padecen la enfermedad ellas mismas, pero pueden pasar la enfermdad
a sus hijos. Un ejemplo de enfermedad ligada al sexo es la hemofilia.
El 50% de los hijos varones de madres portadoras padecerán la enfermedad,
y, a su vez, el 100% de las hijas de éstos serán portadoras del gen defectuoso.
Sin embargo, en algunas familias, un gen defectuoso puede haber pasado
desapercibido si es heredado consecutivamente por hembras, y, por azar,
no haberlo heredado los varones.
EL ARBOL FAMILIAR DE SU SALUD
En el diagnóstico de cualquier enfermedad genética, es muy importante
tener un buen historial clínico de la familia que se va a estudiar. Así,
si usted es de ascendencia judía, su médico debe averiguar si sus antepasados
son sefardíes, orientales o ashkenazi, ya que cada una de estas etnias
es más proclive a padecer distintos tipos de anomalías genéticas. En la
mayoría de los casos es necesario analizar un gran número de parientes
para que el diagnóstico tenga un máximo de fiabilidad. Hoy en día, teniendo
en cuenta que las familias pueden encontrarse muy diseminadas, (no sólo
por el país de origen, sino por el mundo entero), es poco probable que
el médico familiar sea capaz de analizar a todos los parientes; esto hace
que un historial médico familiar minuciosamente documentado sea la mejor
base para llevar a cabo un diagnóstico rápido y fiable. Además de aumentar
la precisión del diagnóstico, un historial médico familiar completo es
requisito imprescindible para poder llevar a cabo un consejo genético
efectivo. La asistencia de un consejero genético profesional es necesaria
para conocer la distribución de la enfermedad genética entre los miembros
de una familia, y también para realizar el pronóstico y tratamiento adecuados.
En resumen, la ayuda del consejero genético sólo será efectiva si se adjunta
un historial clínico familiar completo y detallado.
Un buen historial clínico incluye información sobre usted, sus hermanos
y hermanas, su(s) hijo(s), y sus ascendientes. A las mujeres, el doctor
seguramente les preguntará sobre abortos, mortinatos (nacimiento de un
niño muerto), nacimientos prematuros, muertes de niños por enfermedad,
y muertes de alguno de sus hermanos. Cuando una pareja se plantea el iniciar
su propia familia, es muy importante tomar en consideración la historia
neonatal de sus respectivas familias, sin olvidarse de incluír el uso
de drogas, consumo de alcohol, exposición a enfermedades infecciosas...
Nunca se olvide de comentarle a su médico la presencia de anomalías congénitas
en alguno de sus parientes, así como una frecuencia excesiva y sospechosa
de anomalías y enfermedades en algunos miembros de tu familia.
El conocimiento del origen étnico de tu familia, incluso el lugar de
nacimiento de tus progenitores y abuelos (a veces también el de los bisabuelos),
es una información importantísima para el personal sanitario que sospecha
que se trata de una enfermedad genética. Los lugares de nacimiento deben
incluir, además del país, el nombre de la ciudad o región, y nunca deben
minusvalorarse otros datos complementarios, como por ejemplo el nombre
del hospital, si se conoce éste. Sin embargo, estas cuestiones sólo suelen
ser tratadas a fondo por expertos como los genealogistas.
Quisiera relatar un ejemplo que ilustra lo beneficioso que puede ser
el reconstruir una historia familiar. Una genealogista amiga mía me llamó
un día para preguntarme si conocía los patrones de migración de italianos
y españoles a Irlanda y Escocia, de donde provenía la mayor parte de su
familia. El motivo era que habían diagnósticado talasemia a su
nieto, de seis semanas de edad, y los médicos encargados del caso habían
solicitado toda la información posible sobre la familia del bebé, incluyendo
los historiales clínicos de sus familiares y el árbol genealógico. La
talasemia es un tipo de anemia hereditaria, y la mayoría de los casos
suele presentarse en personas con ascendencia mediterránea. Esta grave
enfermedad, de la que aún no se conoce cura alguna, presenta un cuadro
típico: aumento en el tamaño del bazo, acumulación de hierro en los tejidos,
dificultad en la respiración, crecimiento anormal y retraso en el desarrollo.
El único tratamiento existente es complicado, doloroso y costoso, y consiste
en someter al paciente a repetidas transfusiones. "Necesito saber
si la parte escocesa-irlandesa de mi familia ha podido tener origen en
el mediterráneo, especialmente en Italia" me contó mi amiga. Al no
encontrar ninguna relación con Italia o España, comenzó a sospechar que
pudieran haberse producirse ciertos movimientos migratorios desde el área
mediterránea a las islas británicas. Investigó a sus antepasados por la
línea materna, que emigraron a Escocia e Irlanda, sin tener apenas información
sobre la línea paterna del bebé. A pesar de sus esfuerzos, le fue imposible
relacionar a sus antepasados con regiones mediterráneas. Todos los ascendientes
de esta amiga mía provenían de las islas británicas, y toda la información
por parte de la línea paterna de su nieto, únicamente confirmaba las raíces
norte-europeas de la familia. El pediatra que llevaba el caso continuó
creyendo que el niño padecía talasemia, y recomendó a todos los miembros
de la familia de la madre que se hicieran las pruebas pertinentes. Finalmente,
la abuela materna proporcionó una gran cantidad de información sobre el
origen de los antepasados del bebé y gracias a estos excelentes datos,
el equipo médico decidió volver a estudiar el caso y al realizar las pruebas
diagnósticas de nuevo, descubrieron que se habían malinterpretado algunas
de las observaciones iniciales. Al final del estudio, los médicos descartaron
a la talasemia como origen de la sintomatología del bebé. Gracias a ésto,
los médicos fueron capaces de identificar y tratar exitosamente la enfermedad
del pequeño.
Para elaborar un historial familiar no basta con confeccionar el árbol
genealógico y establecer las distintas líneas de descendencia, sino que
además debe incluir, resumidamente, las biografías de todos los antepasados
y familiares. Hoy en día, los genealogistas prestan más interés a los
historiales médicos familiares que a datos aislados como las fechas de
nacimiento, matrimonio o defunción, y son plenamente conscientes de que
para prestar el servicio adecuado a su cliente, es muy importante conocer
la salud de sus antepasados. Uno debe tener en cuenta que, aunque el material
informativo recogido puede parecer de escasa relevancia, su valor a largo
plazo puede ser incalculable. Debido al espectacular avance que está experimentando
la ciencia de la genética, los historiales médicos familiares bien documentados
serán de gran beneficio para contribuír a la mejor salud de su propia
familia, sus nietos, bisnietos y futuras generaciones.
En 1984 la mayor asociación genealógica de los Estados Unidos, la Asociación
Nacional de las Hijas de la Revolución Americana (DAR en inglés), que
cuenta con más de 200,000 miembros, ideó un ambicioso proyecto bajo el
título "Genética de los árboles familiares" en conjunto con
la Escuela de Medicina de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee.
Los miembros de la DAR enviaron miles de historiales médico-genealógicos
de sus familias abarcando cinco generaciones; además, la DAR donó 50,000
dólares para la adquisición de los programas de ordenador empleados en
este estudio. La entonces presidenta de DAR, y promotora principal de
este proyecto, Sarah Hughey King, animó a todos los miembros de DAR a
que participaran, ya que "el diagnóstico temprano de diabetes, glaucoma,
deficiencia en hormona de crecimiento, enfermedad de Huntington, cancer,
enfermedades circulatorias, dislexia y Alzheimer, por citar sólo unas
pocas enfermedades genéticas, facilita su tratamiento, y, en muchos casos,
evita problemas a las generaciones futuras". "Somos muy privilegiados",
prosiguió, "puesto que conocemos exactamente de dónde procedemos.
Nuestro trabajo puede servir de inspiración a otras personas". Bajo
la dirección del Dr. John A. Phillips III de la División de Genética de
Vanderbilt, Sarah Hughey King ha continuado su trabajo de investigación
y tabulación de las genealogías médicas de los miembros de DAR, y espera
publicar estos resultados en un futuro próximo.
DETECCION TEMPRANA
Se estima que el 25% de las enfermedades están asociadas a defectos en
factores genéticos. A pesar de esta escalofriante cifra, lo cierto es
que muchas enfermedades genéticas, que en un tiempo se consideraban incurables,
pueden ahora controlarse, e incluso tratarse eficazmente, siempre que
se diagnostiquen precozmente. Los historiales medicos familiares pueden
ser una herramienta muy valiosa para los descendientes de la familia,
ya que puede alertarles respecto a síntomas de ciertas enfermedades, como
cáncer de mama, diabetes o glaucoma. La elaboración de su propio árbol
genealógico-médico puede traer como consecuencia el que se preste atención
a ciertos problemas médicos que han podido plagar a su familia durante
generaciones. Al mismo tiempo, puede poner de sobreaviso a sus descendientes
de que hay cierto riesgo de que padezcan determinados problemas de salud,
incluso antes de que los primeros síntomas aparezcan. Si hay enfermedades
genéticas en tu familia, éstas pueden diagnosticarse y tratarse en la
medida que lo permita la tecnología médica actual. En vista del gran avance
en descubrimientos médicos que la revolución genética ha traído consigo,
es posible concebir el que, hoy en día, cada uno de nosotros podemos minimizar
o prevenir algunas enfermedades que en el pasado resultaron fatales para
algunos de nuestros familiares.
La última ola de investigación genética ha tenido como resultado, entre
otros, los siguientes descubrimientos:
· Existe un defecto genético muy extendido que puede explicar por qué
hasta un 10 por ciento de la población blanca de Norteamérica y Europa
no metabolizan adecuadamente ciertos medicamentos. Se estima que entre
un 35 y un 43 por ciento de la población blanca de Norteamérica y Europa
son portadores de al menos una copia de este gen mutado. En un estudio
reciente sobre la droga "debrisoquine", empleada para
controlar la tensión alta, se descubrió esta anomalía genética. A pesar
de deberse a un gen recesivo, el defecto genético afecta al metabolismo
de más de veinte drogas de uso corriente, entre las cuales se hallan algunos
antidepresivos, medicamentos para las arritmias (que regularizan los latidos
del corazón), y el supresor de tos dextromehorphan.
· Recientemente, un grupo de científicos ha desarrollado un test de sangre
para identificar a los niños con riesgo de padecer retinoblastoma (tumor del ojo que puede ocasiona la muerte). Esta enfermedad es en gran
medida curable si se trata antes de que se extienda desde el ojo a otras
partes del cuerpo. La identificación de este gen ha permitido el que se
disponga de un test que pueda analizar muestras de sangre u otro tejido,
e informe a aquellas personas que han padecido la enfermedad cuando eran
pequeños y desean saber las posibilidades que hay de que lo puedan transmitir
a sus hijos.
· Otros grupos científicos han desarrolado test de sangre para diagnosticar
el alcoholismo, y puede asímismo usarse para determinar si cierta persona
ha heredado el riesgo de convertirse en alcohólico.
· Muchos investigadores están trabajando en el campo de la terapia génica
humana, cuyo cometido es el desarrolar tratamientos en los que el médico
pueda transplantar copias de un gen sano en células de un paciente que
carezca de éste o que tenga una versión defectuosa del mismo. Llegará
un momento en el que este procedimiento pueda utilizarse para curar pacientes
con la fibrosis quística, distintas formas de hemofilia e incluso la distrofia
muscular.
Aunque estos avances sean tan impresionantes, en realidad sólo son el
inicio de una revolución genética cuyas repercusiones llegarán mucho más
lejos. En los próximos diez años se identificarán entre 2.000 y 3.000
marcadores genéticos que permitirán desarrollar test diagnósticos para
miles de enfermedades, desde derrames cerebrales hasta ataques de corazón
o Alzheimer.
Uno no puede escoger los genes que quiere tener - ni modificarlos, al
menos por ahora- pero el saber qué enfermedades puede haber heredado de
su familia o puede pasar a sus hijos, le permite estar alerta a determinados
síntomas, y, si éstos se presentan, detectarlos precozmente para prevenir
o minimizar sus efectos. Una consecuencia de saber que una determinada
enfermedad afecta a una familia, es que la persona debe someterse a determinados
reajustes, como modificar los hábitos de alimentación, tomar ciertos medicamentos
o someterse a reconocimientos físicos con mayor frecuencia. Asimismo,
al someterse al análisis genético, la persona puede descubrir que el riesgo
de padecer una determinada enfermedad es menor de lo que se temía. Existe,
además, otra categoría de enfermedades que, aunque no se heredan de la
forma habitual como se heredan las enfermedades hereditarias, sí tienden
a darse con mayor frecuencia en algunas familias que en otras. Así, investigando
el historial médico de su familia, uno puede estar alerta respecto a éstos
síntomas. Aquellas personas con enfermedades genéticas graves en su dotación
genética podrán encontrar detallada información sobre las mismas que les
ayude (quizá con la ayuda de un consejero genético) a decidir si deben
o no tener hijos. La información médica que se recoja en el presente podrá
ayudar a las generaciones jóvenes o a las que aún no han nacido a que
se beneficien de los descubrimientos médicos futuros.
Es posible que indagando en el pasado de su familia, uno descubra algunas
cosas que le llenen de miedo. Sin embargo, lo mismo puede uno encontrarse
con que procede de una familia de miembros longevos y resistentes a las
enfermedades. Sin embargo, independientemente de lo que uno halle, lo
importante es que la información que se descubra puede usarse para mejorar
la salud de las personas queridas. Y, ¿qué mejor herencia puede uno dejar
a sus descendientes que un detallado árbol genealógico-médico familiar
con valiosas pistas para una buena salud?
¿QUE SON LAS ENFERMEDADES GENETICAS?
Los genes son bloques de información que cada persona recibe de sus padres
desde el momento de su concepción. Los genes determinan nuestra "constitución"
biológica. Los genes son responsables de que nos parezcamos a nuestros
padres, de nuestro crecimiento y de nuestro aspecto. Además, los genes
nos hacen resistentes a ciertas enfermedades y propensos a otras.
Cada uno de nosotros es portador de varios genes defectuosos.
Hay distintos tipos de transmisión de los defectos genéticos entre una
generación y la siguiente:
1. Si un sólo gen está alterado:
a. herencia autosómica dominante, si el rasgo heredado se ha dado
en uno de los padres y en las generaciones previas.
b. herencia recesiva, si ambos padres carecen de manifestaciones
del rasgo heredado.
c. Herencia ligada al cromosoma X (o herencia ligada al sexo),
cuando el gen responsable de un determinado rasgo se halla localizado
en el cromosoma X.
2. El patrón de herencia es multifactorial si varios genes, presentes
en diferentes cromosomas, interaccionan unos con otros y el resultado
de esta interacción es un determinado rasgo externo. Se piensa que los
distintos factores ambientales influyen en la expresión y características
de estos rasgos genéticos multifactoriales.
3. Duplicaciones, deleciones, inserciones y translocaciones cromosómicas.
Cada uno de nosotros tiene 46 cromosomas, 23 pares, numerados del 1 al
22. El par número 23 es distinto entre las mujeres y los hombres. Las
mujeres tienen dos cromosomas X y los hombres un cromosoma X y un cromosoma
Y.
Se cree que el síndrome de Von Hippel-Lindau está causado por una anomalía
en el brazo corto del cromosoma 3. Es un gen autosómico dominante cuya
expresión varía ampliamente. Esto quiere decir que si usted no tiene la
enfermedad, no puede tampoco pasarla a sus hijos. Sin embargo, usted sí
puede tener una forma suave de la enfermedad, o bien otros problemas de
salud, no relacionados con VHL, más importantes. La enfermedad puede manifestarse
con tanta levedad en una persona que parece que se ha saltado una generación.
Por esta razón, es muy importante ser vigilado estrechamente por su médico
y hacerse un análisis genético.
HERENCIA AUTOSOMICA DOMINANTE
El término "autosómico" significa que una pareja de genes se
halla localizada en un par cromosómico diferente a los cromosomas sexuales,
lo que se traduce en que los varones y las mujeres tienen idénticas posibilidades
de heredar la enfermedad genética. Cuando la herencia es "dominante"
el padre o la madre de una persona afectada suelen también estar afectados,
generalmente. Si un padre posee un gen dominante responsable de una enfermedad,
existe un cincuenta por ciento de posibilidades de que cada hijo
reciba este gen y por tanto herede el defecto, aunque éste puede no manifestarse
al nacer. Hay idéntica probabilidad de que el hijo o la hija no herede
el gen lo que significa que ni ellos ni sus hijos pueden padecer el
defecto genético. En la actualidad se estima que hay unas 2.000 enfermedades
genéticas autosómicas, cifra que incluye tanto aquellas enfermedades de
las cuales se conoce cuál es la alteración genética responsable, como
aquellas cuyos genes alterados sólo se sospechan.

LA ELABORACION DE SU HISTORIAL MEDICO
Los árboles genealógicos, como el que presentaremos a continuación (abarcando
cuatro generaciones), se emplean normalmente para ilustrar un tipo determinado
de enfermedad o síndrome y su incidencia en una familia concreta. Toda
persona interesada en tener una visión global del historial médico de
su familia, debe construír un diagrama similar, empezando por sus bisabuelos,
si puede ser, para mostrar las edades a las que los distintos familiares
murieron, sus problemas de salud principales, y las causas de la muerte
de cada uno.
Las personas analizadas en este diagrama son familiares directos, y lo
ideal es que este tipo de información se adjuntara al estudio genealógico
de la familia. A menudo es difícil determinar las anomalías genéticas
presentes en una familia sin la ayuda de un geneticista profesional, pero
lo más importante es registrar y documentar con precisión las distintas
enfermedades que se han dado en su familia a través de los años. Esta
recogida y análisis de datos permite alertar a distintos miembros de la
familia que puedan tener predisposición a padecer determinados problemas
de salud. En la práctica, este estudio se lleva cabo mediante la elaboración
de distintas tablas o listas, o bien simplemente recopilando los historiales
médicos de cada miembro de la familia. El estudio puede expandirse posteriormente
incorporando los historiales médicos de los demás hijos de cada par de
abuelos en grupos aparte. Los genealogistas que quieran reconstruir todos
los datos médicos de la salud de todos los antecesores seguramente tendrán
que elaborar primero varios árboles genealógicos independientes o utilizar
un ordenador para organizar y procesar toda la información.
LO QUE SE DEBE PREGUNTAR
Con frecuencia, al empezar a conocer aspectos de ciertas enfermedades
graves, como VHL, uno puede cometer el error de precipitarse a suponer
erróneamente ciertas cosas. Es importante que la recopilación de datos
sea rigurosa y completa, para que los doctores se hagan una idea adecuada
del cuadro familiar que se les presenta.
Es muy importante hacer todas las preguntas necesarias. A menudo se olvida
preguntar a las madres: "¿Estos han sido todos los embarazos que
ha tenido?" o "¿estos hijos son todos de su matrimonio actual?"
Entre las categorías que tienden a ignorarse fácilmente, están las siguientes:
enfermedades mentales, suicidios, infertilidad, estaturas extremadamente
altas o bajas, problemas de aprendizaje, problemas con el habla y alergias.
Las enfermedades que fueron tratadas tiempo atrás y han sido ya olvidadas
constituyen otro tipo de información que tiende a pasarse por alto como
por ejemplo, miembros de la familia que han sufrido hernias y han sido
operados de ellas, o han sido operados de labio leporino, paladar hendido
o defectos cardíacos congénitos; o abortos espontáneos que pasan desapercibidos
o que no quedan documentados, o mortinatos (bebés que nacen muertos).
También puede haber problemas dentales. Es importante preguntar por cualquier
tipo de cirugía reconstructiva que haya podido tener algún miembro de
la familia.
Esquema Básico del Arbol Genealógico
Genético.
Este ejemplo abarca cuatro generaciones e ilustra las reglas básicas
de cómo representar un árbol familiar. Los ocho bisabuelos
representan la Generación I; los cuatro abuelos la Generación
II; los dos padres la Generación III y en la Generación
IV aparece un varón de referencia (también denominado
Sujeto Indice).

Observe que se puede añadir a cada generación
otros hijos que haya habido; junto a cada hijo se debe anotar un
número arábico siguiendo el orden de nacimiento de
iquierda a derecha. |
(Cortesía de Kingdom Productions, Houston, Texas).
Lo cierto es que para recopilar toda la información necesaria, la persona
deberá acudir a los miembros de la familia repetidas veces y hacer preguntas
más concretas cada vez. Con frecuencia, las preguntas iniciales son demasiado
generales y no proporciona los detalles necesarios. Puede resultar útil
llevar una lista de preguntas preparadas de antemano. Una buena forma
de refrescar la memoria de los familiares es darles una copia de esta
lista. De esta manera resulta más fácil pasar a preguntas más concretas,
como "Y el tío John, ¿tenía problemas de vista o de oído? ¿y alguna
marca de nacimiento o lunares fuera de lo normal? ¿sufría del corazón?
¿se te ocurre algo especial que le causara problemas de salud? ¿fue operado
de algo en su vida? ¿de qué? ¿por qué? ¿sufría de problemas emocionales?"
Tenga presente, que a menos que todos los miembros de su familia sean
médicos o geneticistas, la informacion que le proporcionen puede ser incorrecta
(hasta los expertos cometen errores a veces), y la terminología puede
estar equivocada. Escriba la información tal como se la den, pero asegúrese
de verificarla posteriormente por otra fuente. Así, la tía Julia puede
considerarse a sí misma una experta en las enfermedades y las causas de
la muerte de todos sus familiares queridos, y, sin embargo, estar completamente
equivocada y haber mezclado la información. Por ejemplo, puede decirle
que la abuela sufría de artritis, cuando de hecho quien padeció artritis
fue el abuelo.
Siguiendo esta línea de preguntas, puede descubrirse información que
anteriormente se había pasado por alto. Por tanto, una vez elaborado el
primer esquema del árbol genealógico genético, y recopilado y almacenado
la máxima cantidad de información posible (certificados de defunción,
historiales médicos, etc.), diríjase de nuevo a sus familiares con preguntas
que confirmen la validez de sus datos.
Si sospecha de posibles casos de VHL en generaciones anteriores, antes
de que se pudiera diagnosticar la enfermedad, debe preguntar:
-
¿ha tenido algún problema con la vista? (posible indicación
de patología en la retina).
-
¿ha tenido algún problema de aprendizaje? ¿dolores de cabeza?
¿tumores cerebrales o aneurismas? (posible indicación de enfermedades
cerebrales).
-
¿ha padecido dolor crónico de algún tipo? ¿alguna limitación
al caminar o al realizar movimientos? (posible indicación de patología
en la médula espinal).
-
¿ha sufrido algún cáncer? ¿algún cáncer abdominal? (posible
indicación de patología en los riñones, páncreas o glándulas adrenales).
-
Aún hoy, la enfermedad de Von Hippel-Lindau no se identifica ni se recuerda
fácilmente, así que no cuente con que sus parientes le vayan a facilitar
este diagnóstico. Asimismo, la presencia de estos síntomas por sí solos,
aisladamente, no significa necesariamente que la persona tiene o ha padecido
VHL. Una vez reunida toda la información, debería comenzar a trabajar
con profesionales médicos para tratar el problema adecuadamente.
-
Además de VHL, su árbol genealógico familiar debe incluir otras enfermedades
(genéticas y no genéticas):
-
alcoholismo, alergias, artritis, asma, enfermedades sanguíneas
(hemofilia, talasemia...); cáncer de mama, de colon, intestino, ovario,
piel y estómago.
-
Estos tipos de cáncer, así como la leucemia y el cáncer de pulmón, tienden
a darse en familias;
-
enfermedades cardiovasculares (hipertensión, aterosclerosis,
ataque al corazón, hiperlipidemia, apoplejía, defectos congénitos del
corazón); defectos congénitos de nacimiento, fibrosis quística, diabetes,
síndrome de Down, enanismo, epilepsia, problemas de oído, enfermedad de
Huntington, enfermedades hepáticas (hepatitis en particular);
-
enfermedades mentales (especialmente maníaco-depresivas, esquizofrenia),
retraso mental (síndrome de Down, PKU); migraña, abortos, esclerosis múltiple,
distrofia muscular, miastenia gravis, obesidad y fenilcetonuria (PKU);
-
enfermedades respiratorias (enfisema, neumonía bacterial, tuberculosis);
enfermedades de Rh; alteraciones de la piel (psoriasis), muerte súbita
en los bebés, suicidios, lupus eritematoso sistémico, alteraciones de
la glándula tiroides, enfermedad de Tay-Sachs; alteraciones de la visión
(cataratas, dislexia, glaucoma y retinitis pigmentosa).
Con esta información, su equipo médico será capaz de estudiar mucho mejor
su caso familiar y podrá hacerse una mejor ida del historial médico de
su familia.
INFORME GENALOGICO-CLINICO
Primeramente, rellene el Cuadro del Historial Médico que aparece a continuación.
Si lo precisa, puede incluir páginas adicionales para describir a todos
los miembros de su familia, haciendo especial mención tanto de los casos
diagnosticados o sospechados de VHL, como del resto de la información
relevante que se ha descrito anteriormente.
Apunte el nombre y apellido de cada matrimonio. En la medida en que sea
posible, haga un esquema de todos los embarazos, en el orden en que han
tenido lugar, con atención a los abortos y al nacimiento de bebés sin
vida. Todos los datos médicos de cada individuo deben completarse en la
medida de lo posible, anotando la edad a la cual se diagnosticó por primera
vez. Especifique las causas de la muerte de sus parientes y la edad a
la que perecieron.
Incluya también, si es posible, el país de origen de sus familiares.
Las fotos de familia también pueden ser útiles en el estudio.
Información Médica Familiar
| Nombre |
Fecha de Nacimiento |
Grupo Sanguineo y Rh |
Profesión |
Enfermedades de defunción |
Fecha y causa |
| Marido |
|
|
|
|
|
| Su Padre |
|
|
|
|
|
| Su Madre |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Abuelo Paterno |
|
|
|
|
|
| Abuela Paterna |
|
|
|
|
|
| Abuelo Materno |
|
|
|
|
|
| Abuela Materna |
|
|
|
|
|
| Esposa |
|
|
|
|
|
| Su Padre |
|
|
|
|
|
| Su Madre |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Su Hermano/a |
|
|
|
|
|
| Abuelo Paterno |
|
|
|
|
|
| Abuela Paterna |
|
|
|
|
|
| Abuelo Materno |
|
|
|
|
|
| Abuela Materna |
|
|
|
|
|
Incluya también, si es posible, el pais de origen de sus familiares.
Las fotos de familia también pueden ser útiles en el estudio.
Una vez recogida toda esta información, vaya al árbol genealógico de
muestra que se ofrece más adelante en este folleto, (o bien cópielo en
un papel aparte), y disponga en él a todos los miembros de su familia.
Rellene los círculos o cuadrados que correspondan a los individuos afectados
con VHL.
Para facilitar la interpretación del árbol a médicos e investigadores,
es de gran ayuda el que emplee el código de colores que se ofrece a continuación:
|
Con respecto al estatus de VHL
en el individuo:
| Negro |
VHL Diagnosticado |
| Rayado |
Sospecha de VHL |
| 1 |
Cerebro o Médula Dorsal |
| 2 |
Retina |
| 3 |
Riñón y/o Pancreas |
| 4 |
Glandulas Adrenales |
|
Si desea consultar a un geneticista profesional, le recomendamos que
mande de antemano todos los datos recopilados del historial médico de
la familia, así como el árbol genealógico.
Para llevar a cabo esta recopilación hace puede obtener la ayuda de los
voluntarios de la Alianza de las Familias con VHL.
COLABORE EN ESTE NUEVO MILAGRO
Las personas que han sido diagnosticadas con la enfermedad de VHL (Von
Hippel-Lindau) pueden ser de gran ayuda para hacer realidad un milagro
médico. Sólo tiene que contactar alguno de los siguientes equipos de investigación
y ofrecerse voluntario para extracciones de sangre y análisis de tejido
tumoral, con el fin de aislar el gen de VHL. Estos equipos están tratando
de encontrar una solución a este problema, por lo que cualquier contribución
será importante.
Existe un servicio de correo que permite mandar muestras (tanto de sangre
como de tejido tumoral) a distintos lugares. Para mandar muestras de tumores
deberá llamar antes de la operación para coordinar la recogida de la muestra.
Si desea que su muestra sea analizada por más de un equipo de investigación,
debe hacerlo saber por escrito y contar de antemano con la aprobación
del equipo que las va a recibir.
VHL Tissue Bank
National Disease Research Interchange (NDRI)
8 Penn Center, Suite 800
1628 JFK Boulevard
Philadelphia, PA 19103
www.ndriresource.org
e-mail: raredisease at ndriresource.org
(800) 222-6374 (USA) o +1 (215) 557-7361
¡Muchas Gracias!
Símbolos y Abreviaturas Utilizados
en los Arboles Genealógico-Medicos
|